El traje seco - Elección - Mantenimiento y Consejos

OPERACIONES NECESARIAS ANTES DE PONERSE EL TRAJE POR PRIMERA VEZ.

Antes de ponerse el traje por primera vez, será necesario cortar los manguitos cónicos y también se aconseja lubricar la cremallera. El cuello se cortará posteriormente a probarse el traje, y sólo si fuera necesario.
Muchos trajes montan manguitos cónicos, por los que va a ser imposible pasar el brazo antes de cortarlos.
buceo traje seco
Buceo Traje Seco

Corte los manguitos cónicos mucho menos de lo que piense que es necesario (!)

Esto es así, porque normalmente cortamos en plano y al ser un material elástico, luego se estira. Corte un tamaño diminuto, para apenas pasar un dedo, y repita el corte lo justo. Es frecuente que, si no se tiene cuidado, se corte en exceso y haya que sustituir manguitos tras la primera inmersión.

La idea es cortar uno a uno los anillos. Eso no sólo permitirá adquirir cierta destreza al hacerlo, sino que permitirá que no nos pasemos cortando. Debe evitarse que queden "barbas" o cortes por los que pueda rajarse el latex al estirar. Para ello, es buena idea utilizar unas tijeras largas y lo más nuevas posibles.

Hecho un corte que consideremos suficiente para intentar pasar la mano, conviene antes entalcar muñeca y manguito.


PRECAUCIONES AL PONERSE EL TRAJE


1º- Póngase el traje en un lugar con el suelo plano y sin arena o algún elemento que pudiera perforar los calcetines. En caso de duda, extienda una esterilla y pise exclusivamente sobre ella.

2º- Asegúrese de que no hay cerca ningún lugar de enganche o elemento punzante o cortante que pueda dañar el traje en un descuido.

3º- Le recomendamos tener a mano un asiento y los escarpines o botas que vaya a utilizar para luego no tener que desplazarse a por ellos con el traje a medio poner.

4º- Es importante memorizar un cierto orden al vestirnos. El traje trilaminado no proporciona calor, por lo que, salvo que sea oscuro y estemos al sol, la sensación inicial de agobio es meramente psicológica, por tanto no debemos actuar con prisa. Los trajes nuevos tienen apresto y no "quedan bien" hasta pasadas algunas inmersiones.

Por otro lado, no es lo mismo probarse un traje en bañador que con una rata de 400. No obstante, daré unas pautas para saber si el traje nos queda bien o no. No debemos probarlo la primera vez con rata. Puede hacerse con ropa o incluso un pantalón vaquero, pero es importante que llevemos calcetines.

Repasemos mentalmente: El orden para vestirse es meter las piernas, abrochar tirantes , luego meter el brazo de la parte baja de la cremallera, luego el de la parte alta, estirar el traje para arriba y finalmente dejarlo caer sobre la cabeza. Para quitárselo, basta seguir el orden inverso. No obstante, hay que tener en cuenta que antes de ponernos y quitarnos el cuello, debemos liberar el elástico de entrepierna, pues eso permitirá que el traje se estire 20cms.

Hasta ahora no lo he mencionado, pero es posible que tuviéramos la impresión de que el traje recibido era enormemente largo o había habido algún error en el tallaje. Bueno, casi estamos listos, pero nos será todo mucho más fácil si damos talco en los manguitos y cuello, especialmente con el traje nuevo. Si sufrimos agobios, hay que pensar que en pocos días seremos capaces de pasar muchas horas enfundados en el traje sin la menor sensación de sofoco. Es sólo nuestra imaginación...

CORTAR EL CUELLO


Cuando nos pongamos el cuello, es muy frecuente que sintamos una gran presión. Por supuesto un traje nunca debe amoratarnos la cara, provocarnos arcadas y mucho menos marearnos. Si es este el caso, el cuello nos queda pequeño y debemos quitarnos inmediatamente el traje.

Existen varias tallas de cuello, pero todas ellas deben ser ajustadas a nuestro contorno. Para ello, muchos fabricantes gravan aros concéntricos en el interior. Lo mejor es ir cortando de uno en uno siguiendo estas líneas hasta dar con nuestra medida como decíamos más arriba con los manguitos cónicos de las muñecas. Como antes, es preferible quedarse cortos y repetir el proceso, así que seamos muy prudentes. Los cuellos de látex suelen ceder algo, especialmente con el agua salada, pero es muy peligroso bucear con el cuello apretado. Lo mejor es usar unas tijeras, lo más largas y nuevas posibles y dar cortes largos entre las líneas mientras una segunda persona nos ayuda sujetando el traje y estirando levemente el cuello del revés (por la parte interior, donde se ven los anillos). Estos cortes deberán ser limpios, sin dejar grietas por las que luego el cuello pueda rajarse.

También hay que añadir que cortar el cuello es un procedimiento corriente y lo peor que puede pasar es que haya que sustituirlo. Por ello, tengamos calma y pensemos que la habilidad no se puede desarrollar sin práctica, así que es difícil que el primer corte nos quede tan bien como cuando llevemos media docena de anillos cortados uno a uno.

Hechas las salvedades de la cara amoratada, creo preferible dejar el último remate o el último anillo tras la primera inmersión. El cuello es estanco con mucha menos presión de lo que pensamos, pero es corriente que nos guste notar algo de presión al principio, sobre todo porque el cuello dará de sí. Una vez colocado el traje, debemos bajar el cuello. Cuanto más bajo vaya, más estanco será y menos incómodo en el giro de cabeza.

CUIDADO DE LA CREMALLERA


Incluimos este epígrafe en la parte del primer día, dando por hecho que cuando alguien recibe su traje nuevo, lo primero que hace es examinarlo y probárselo. El elemento más caro de un traje es la cremallera y en los modelos más baratos del mercado puede llegar a alcanzar su sustitución el 40% del coste total del traje. Es por tanto muy importante comenzar por lubricar la cremallera de un traje nuevo antes que ninguna otra cosa.

Existen grasas que van muy bien, aunque el tejido de soporte de las cremalleras no siempre es el mismo a pesar de tener un aspecto idéntico. En algunos casos -la mayoría- se trata de neopreno prensado y revestido de caucho, y en otros muchos, PVC, aunque existen también versiones de PU, y otros materiales. No pensamos que el soporte de la cremallera sea neopreno, porque estamos acostumbrados a un plástico esponjoso, lleno de burbujas. Sin embargo el neopreno simple es muy parecido al caucho. Algunos de estos plásticos de soporte son muy sensibles al uso de hidrocarburos (no hay que olvidar que la mayoría de los aerosoles actuales usan butano como propelente). Es preciso por tanto, no abusar de los aerosoles de "grasa de silicona", "silicona en spray" o "PTFE en spray"; estos productos son duraderos, pero provocan la adherencia de granos de arena, que también es otro inconveniente. Por ello, lo más recomendable en términos generales es usar barras de cera o parafina tipo surf o de esquiador o incluso cera semisólida de la que usan los restauradores de muebles. Suelo usar cera tanto en la parte exterior como en la interior y también en las cremalleras plásticas de protección.

La primera aplicación en la cremallera es muy importante, y es preferible acudir a un producto estable. Excepcionalmente podría usarse grasa de silicona o vaselina la primera vez y champú, lubricante de glicerina o cera en adelante. Normalmente se usa champú o glicerina porque se disuelven en agua y evitan que se pegue la arena. Claro está que si la cremallera se emboza y hemos usado una grasa estable, va a ser necesario usar un disolvente, lo cual puede ser un problema añadido y es probable que se infiltre y acabe despegando el pegamento de soporte que hay bajo la cremallera. Lo importante en cualquier caso es tener claro que lo primero que debemos hacer antes de probarnos un traje, es engrasar adecuadamente la cremallera. La opción que elijamos es ya una cuestión personal.

UN TRAJE NO ES UN CHALECO


Casi todos los fabricantes advierten en sus instrucciones de que desterremos la idea de quitarnos las alas o el chaleco y sustituirlas por un traje seco. El traje puede proporcionar una cierta flotabilidad en caso de emergencia, pero nunca tanta como el chaleco. De hecho, es muy peligroso que el traje desplace gas en su interior y este gas puede llegar a salir bruscamente por el cuello y hacernos descender rápidamente al fondo. Evitemos desde el primer día el vicio de usar el traje para algo para lo que no ha sido diseñado.

Al probarnos el traje, debemos abrir la válvula de vaciado del todo y así se quedará mientras buceemos. A continuación (quizá ayudándonos abriendo levemente el cuello), nos agachamos en cuclillas para dejar salir todo el gas. Al levantarnos el traje se habrá ceñido bastante. Si es de nuestra talla y tiene un diseño correcto, nos permitirá hacer el siguiente ejercicio: ponemos la rodilla derecha en tierra mientras mantenemos el pie izquierdo sobre el suelo, en genuflexión y con la misma mano intentamos tocar la nuca o la espalda llevando el codo pegado a la oreja


PAUTAS ANTES DE USAR EL TRAJE POR PRIMERA VEZ EN EL AGUA


Todos los trajes pasan una prueba de estanqueidad antes de salir de fábrica, sin embargo es posible que precisamente el nuestro no lo haya pasado o que se haya dañado durante el transporte. Por eso es fundamental no estrenar el traje en una inmersión complicada. Lo ideal es probarlo en una piscina o en algún sitio en que podamos salir fácilmente.

Los trajes que no poseen botas, es difícil que nos volteen cabeza abajo, pero si esto sucediese, el procedimiento a seguir es hacerte un ovillo abrazándose las piernas y girar. En cualquier caso, deberías usar el traje por primera vez bajo supervisión. Si NUNCA HAS USADO un traje seco, es mejor que te hagas acompañar de otro buzo, y si él lo usa habitualmente, tanto mejor.

El traje dispone de una válvula de hinchado y otra de vaciado. Lo ideal es llevar completamente abierta la de vaciado (girándola en sentido contrario a las agujas del reloj), de modo que el gas en el interior del traje sea el mínimo y no afecte a tu flotabilidad. La ropa interior debe ser ventilada y caliente incluso con el traje vacío de gas. Tampoco debes caer en el error de llevar el traje placado, eso puede afectar a tu movilidad y a nuestra descompresión; por eso la válvula SIEMPRE ABIERTA garantiza que el traje siempre elimine el exceso de gas de su interior.

Excepcionalmente, si debes nadar por superficie o hay olas, puedes cerrar la válvula de vaciado cuando estés en superficie y abrirla justo antes de descender.

No es necesario elevar el brazo ni pulsar la válvula de vaciado. Si va correctamente ubicada en el exterior del hombro (donde la marca de la vacuna), el exceso de gas saldrá por sí solo.

VISTIÉNDONOS


En poco tiempo cogerás práctica y será un proceso rapidísimo, pero ahora conviene que vayas con calma. Es vital asegurarte de disponer de una superficie segura (esterilla, caja del equipo, etc.) donde puedas pisar sin dañar el traje con las piedrecitas. También debes entalcar antes de empezar y asegurarte de que la correa de entrepierna esta libre o no podremos"estirar" el traje para pasar la cabeza. Recuerda la secuencia:

1.- Piernas
2.- Tirantes
3.- Conectar Pee Valve (si la lleva)
4.- Brazo izquierdo
5.- Brazo derecho
6.- Cremallera/s
7.- Entrepierna
8.- Revisión de sellos

Repásalo mentalmente antes de comenzar, para asegurarte de que dispones de todo a mano y no vas a ir "haciendo el pingüino" hasta la bolsa del equipo para coger algo que has olvidado.

COLOCACIÓN DEL CUELLO Y MANGUITOS


A diferencia de lo que sucede con los cuellos de neopreno, en el caso del látex no es necesario voltear el cuello ni los puños. Conviene "retrasar" los sellos hacia el torso (bajándolo lo posible) y los antebrazos. De este modo evitamos que un giro de cabeza de muñeca haga penetrar algo de agua. Otra cosa a tener en cuenta son las rozaduras si llevamos el cuello demasiado alto. Bajo el agua, no debe intentarse ajustar ninguno de estos sellos.

Muchas veces se confunde la condensación o el sudor con una auténtica entrada de agua. Es muy difícil que un traje nuevo esté pinchado (por ejemplo, un erizo) que suele ser la duda de quien sale húmedo. Si el traje está en perfecto estado y no pasamos calor antes de bucear, debemos salir totalmente secos.

Es posible que si manipulas objetos bajo el agua en inmersiones muy largas, quieras una seguridad añadida. Para estos casos, puede ser interesante afeitarse las muñecas; si bien no es necesario para la mayoría de los buceos.


COMENTARIO SOBRE LAS CREMALLERAS


Recuerda que la cremallera es uno de los elementos más caros y críticos del traje. Asegúrate de que no la doblas al sentarte y especialmente, que no se ensucia.

Si usas cremalleras metálicas y observas una especie de deshilachamiento,esto puede producir infiltración de agua. Como medida de emergencia puedes quemar los hilos, pero es un aviso de que conviene cambiar la cremallera.

Justo antes de bucear es el momento de encerar la cremallera metálica. Si usas una cremallera plástica es preferible que emplees glicerina, o incluso champú.

Si estrenas el traje, has de saber que frecuentemente entra agua en la primera inmersión. Notarás gran cantidad de agua entrando a la altura de la tripa. Esto es debido a que la cremallera tiene un segundo tope que ha quedado abierto unos pocos milímetros. No es necesario dar un tirón, pero sí asegurarnos de que la cremallera ha llegado al verdadero final. Presta un poco de atención a este paso en tus inmersiones y podrás salir completamente seco.

AL SALIR


Quítate el traje en sentido inverso a cómo te lo has puesto, con cuidado de desabrochar el elástico de entrepierna antes.

Si por el contrario has de permanecer mucho tiempo en superficie o necesitas nadar, es interesante cerrar la válvula de vaciado del hombro como tehe aconsejado más arriba. Garantiza que de una brazada no penetre agua en el interior.

Cuando te quites el traje, puedes dejarlo al sol, pero no más de un par de minutos. El Nylon aguanta relativamente bien el agua de mar, no es necesario endulzarlo si lo vas a usar en pocos días y una piscina excesivamente clorada sí que puede dañarlo. Lo recomendado es ponerlo al sol (en España esto es fácil) y en cuanto veas que está seco, darle la vuelta para que se seque la posible humedad del interior; esta rutina dura menos que lo que tardas en desmontar los reguladores. Antes de guardarlo, asegúrate que la zona de los pies esté seca, ya que al ser de Neopreno, tarda mucho más.

Si el traje no tiene botas sino calcetines, es muy ligero y puedes colgarlo de un perchero. Si las tiene, no es recomendable, pues las costuras de los hombros sufrirían. Guarda el traje en un lugar seco y oscuro, alejado del sol, disolventes y de aparatos eléctricos que puedan dañar el látex.

Las cremalleras deben quedar ligeramente cerradas (por la mitad) para que si lo doblas o lo cuelgas, no sufran.

Si decides doblarlo, es especialmente importante que te cerciores de que el traje está seco. Lo extiendes sobre el suelo formando una "T" y doblas ambas piernas sobre el resto, ahora "abrazas" los tobillos con los brazos y simplemente enrollas el traje sobre sí mismo, desde los bolsillos hasta el cuello. Con práctica, ocupará poco más que una caja de zapatos.
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